así me ves cualquier día
de Laureles, con cariño
Hola, soy Samuelito.
Llevo doce años amasando en esta misma esquina de Laureles. Empecé en el 2012, cuando todavía no había tantos cafés en la 33 y el barrio era más de vecinos que de turistas.
La receta del pandebono me la enseñó mi tía Aurora cuando yo era niño en Marinilla. La de la almojábana la aprendí ya grande, en una panadería de El Poblado donde trabajé tres años antes de abrir la mía. El buñuelo lo hago como en mi casa — con queso campesino y un punto de sal.
Después fui agregando lo que el barrio me pedía: croissants para los foodies de la 33, pan de canela para las tardes, tortas por encargo para los cumpleaños de los vecinos. Pero el pandebono es el que paga la cuenta.
El horno se prende a las 5 de la mañana. Cuando abro a las 6, ya huele a buñuelo. Si pasas, te lo doy caliente.
No vendo pan en supermercados, no tengo redes muy activas, no envío a domicilio. Lo que hago lo hago aquí, en esta cuadra. Y eso me gusta.
— Samuelito
resumen del oficio
12 años
amasando en Laureles
5 a.m.
el horno se prende
5 panes
de mostrador, recién horneados
48 horas
de plazo para tu torta